Nos especializamos en un problema concreto: que las PYMEs puedan cambiar su sitio web sin perder el tráfico orgánico que les ha costado años construir. No hacemos SEO general. Hacemos migraciones.
La mayoría de los problemas de SEO tras una migración ocurren porque la planificación se hace tarde o no se hace. Nosotros intervenimos en la fase de diseño del nuevo sitio, cuando todavía es posible tomar decisiones sobre la estructura de URLs, la arquitectura de información y la jerarquía de contenidos.
Si la nueva estructura está definida pero no implementada, aún hay tiempo. Si el sitio ya está lanzado, el trabajo es diferente y más urgente.
Tu desarrollador conoce tu plataforma mejor que nadie. Nuestro trabajo no es reemplazarle sino darle exactamente lo que necesita: un mapa de redirecciones preciso, un checklist técnico verificable y criterios claros de aceptación para cada elemento.
Revisamos la implementación antes del lanzamiento y señalamos cualquier elemento que no esté correcto. Esta separación de roles hace el proceso más eficiente y reduce el riesgo de errores.
"El tráfico orgánico no se recupera solo. Cada día sin redirecciones correctas es un día en que Google pierde la confianza en tu dominio."
El lanzamiento de un sitio nuevo no es el final del proceso de migración. Es el comienzo de la fase más crítica. Los buscadores tardan días o semanas en reindexar el nuevo sitio, y es durante ese período cuando pueden aparecer problemas que no eran visibles antes.
Supervisamos rankings, cobertura de indexación, errores de rastreo y comportamiento del tráfico durante cuatro semanas. Si algo cae, lo detectamos antes de que el daño se consolide.
Todos los entregables del proceso son documentos propios que quedan en poder del cliente. El mapa de redirecciones, el checklist técnico, los informes de monitorización. No hay dependencia de herramientas propietarias ni de accesos que se cierran cuando termina el servicio.
Si en el futuro necesitas hacer otro cambio, tienes la documentación del anterior como referencia.
Tu empresa se rebrandea o adquiere un nuevo dominio. Cada URL del dominio antiguo necesita una redirección permanente al nuevo.
Pasas de WordPress a Shopify, de Prestashop a WooCommerce, o de cualquier CMS a otro. Las URLs cambian y el posicionamiento puede perderse.
El nuevo diseño implica reorganizar secciones, cambiar slugs o eliminar páginas que actualmente tienen tráfico orgánico.
Incorporar una versión en otro idioma o reorganizar la estructura de subdominios y subdirectorios requiere planificación SEO específica.
Cuéntanos en qué fase está tu proyecto. La consulta inicial no tiene coste.